Por
fin había llegado el día. Me desperté nerviosa y me dirigí al
baño, parecía que nadie en casa se había despertado. Entré y me
miré al espejo, como todas las mañanas me larga melena pelirroja
estaba totalemente enredada. Me lavé la cara intentando despertarme
y cogí el cepillo con ganas. Poco a poco fui desenredandome el pelo,
que finalmente quedó completamente liso. Me miré con mas
detenimiento, era el priemer día que no tenía ojeras. Mis ojos
verdes resaltaban más así que durante los días de clase. Salí del
baño y me dirigí a mi cuarto. Entré y levanté la persiana, me
senté en la cama pensativa. Por fin decidí bajar a desayunar al ver
que nadie se despertaba. Sigilosamente bajé las escaleras de dos en
dos y entré en la cocina. Me dirigí hacia la nevera y saqué la
leche. Justamente cuando estaba hechando la leche en un vaso oí un
ruido a mis espaldas. Me giré pero no vi absolutamente nada. Volví
a mirar hacia el vaso de leche pensando que me lo abría imaginado.
De repente volvía a oír el rudio y me giré rápidamente, ahi
estaba toda mi familia detrás de mi sonriendo
-Felicidades¡¡¡¡¡
- gritaron todos al unísono-
-.Les
miré sorprendida pillada totalemente por sorpresa-
Eh..eh..eh..GRacias – fui capaz de decir finalmente-
-
Mis padres se acercaron a abrazarme, mis abuelos se sentaron en el
sofá contentos y mis tios también de acercaron a darme un par de
achuchones.- -Felicidades Alice – me degeron todos-
-Gracias
a todos – respondí varias veces aún sorprendida-
Después
de muchos abrazos y besos por fin me dejaron libre con la condición
de que volviera a la hora de la comida para celebrarlo todos juntos.
Así que rápidamente subí a mi cuarto con la idea de cambiarme y ir
a casa de mi mejor amiga. Abrí el armario y empecé a rebuscar entre
mi ropa, era muy desordenada y siempre tenía todoa patas arriba.
Finalmente saqué una camisa de cuadros y unos pantalosnes cortos y
me lo puse. Recogí mi cuarto por encima y me puse la convers. Cogí
las llaves y el móvil y salí de casa dispuesta a pasármelo genial.
Salí
por la puerta y en lo primero que me fijé fue en que hacía mucho
calor, y eso que ya estaba a punto de acabar en verano y ya íbamos a
empezar el colegio. Sin embargo el sol casi no se veía, seguramente
hubiera tormenta. Aligeré el paso, iba pensando en mis cosas sin
darme cuenta ni de por donde pasaba hasta que algo llamó mi
atención. Por el cielo volaban un montón de lechuzas de diversos
colores. Bajé la vista pensando en que sería Epoca de lechuzas y
seguí mi caminó. Por fin llegué a mi destino y llamé al timbre.
Alos cinco minutos una chica rubia un poquito más alta que yo me
abrió la puerta.
-Alice..
felicidades¡¡ - exclamó abalanzandose sobre mi- Ya pensaba que no
ibas a venir, que tal la sorpresa que te tenía preparada?- preguntó
curiosa mientras me empujaba hacia lel interior de la casa-
-
Muy bien Carmen – dije devolviendola en abrazo y entrando en la
casa-
Me
alegro muchísimo – dijo al instante subiendo por las escaleras-
Yo ya sabía desde hace semanas lo que te iban a hacer- dijo
mientras subía las escaleras chillando- Lo propuse yo – terminó
la frase al bajar, venía cargada con una gran paquete- Total no
todos los días cumple una once años.
-sonreí
al verla bajar tan cargada -Ya bueno – dije sonriendo mirándola
con curiosidad- Pero de todas formas no teníais por qué molestaros
tanto.
Sabes
que lo hacemos con mucho gusto Alice, todos te queremos muchísimo –
dije emocionada y me tendió el paquete.- Toma este es mi regalo.
Te
dije que no hacía falta que te gastaras nada- la reproché- Sabes
que...
-
Esperand mi reacciónme cortó la frase – No me he gastado nada
listilla – dije dandome un empujón amistoso- Anda ábrelo y deja
de poner pegas.
Abrí
el ragalo con entusiasmo, estaba muy bien envuelto. Cuando por fin le
quité todo el papel lo miré sorprendida, parecía un albúm. Lo
abrí con cuidado y comencé a ver fotos, eran todos nuestras fotos
desde que teníamos cinco años, ya que fué cuando yo llegué a
Londres a vivir con mis padres. Me emocioné muchísimo, posé el
albúm y me tiré sobre Carmen abrazándola fuertemente.
-
Dios Car me encanta – dije casi axfisiandola-
-Sabíaque
te gustaría – dije con seguridad sonreindo de oreja a oreja-
-
No me gusta me encanta , es precioso- dije sonreindo – Eres la
mejor.
-
Acaso lo dudabas?- dijo alardenando-
Estuvimos
habland mucho rato, pero se hizo tarde y yo tenía que volver a casa
para una comida familiar. Me despedí de Carmen, nos volveríamos a
ver por la noche ya que mi madre al ser mi cumpleaños me había
dejado invitarla a dormir. Salí de su casa y me encaminé de vuelta
a la mia. No se veía mucha gente por la calle, era la hora de comer
y la gente estaba ya en sus casas. Pronto divisé mi casa y entré e
el jardín. Busqué las llaves en mi bolsillo y las saqué, pero
cuando iba a abrir la puerta algo captó mi atención. En la valla
del jardín había posada una lechuza como las que había visto
antes. Era muy bonnita, blanca con una manchita en la cabeza. Me
quede mirandola y por un instante me pareció que ella también me
miraba a mi. Sacudí la cabeza y entré en casa, todos estaban
preparando la comida.
-Hola
– saludé a todos con una sonrisa-
-Hola
– saludaron todos al verme-
-La
comida ya está puesta- dijo mi padre.-
-Asi
que a la mesa- completó mi madre-
Corrí
a sentarme en la mesa junto a mi tía y mi tío que me preguntaron
que tal había ido el día. Pronto llegaron mis abuelos y mis padres
con la comida. La mesa se lleno de croquetas,patatas, entremeses y
muchísimas cosas más. Según vi la comida me entró un hambre
atroz, hasta ese momento no me había dado cuenta de que estaba
hambrienta. Comenzamos a comer, la verdad es que mi madre se había
esmerado en cocincar y todo estaba delicioso.
Durante
la comida hablamos de un montonazo de cosas. Mis padres y mis tíos
como simepre me gastaron un montón de bromas, y mis abuelos se reían
sin parar. Por fin terminamos de comer y recogimos la mesa entre
todos. Nos dirigimos al salóny nos sentamos en el sofá, eso quería
decir que era el momento de abrir los regalos.
-Venga
Alice, abre el mio primero – dijo mi tía con entusiasmo-
-
Cogí el paquete sonriendo de oreja a oreja y lo abrí con sumo
cuidado, dentro había otra pequeña cajita, la desenvolví y saqué
lo que parecía ser un móvil. Lo miré con detenimiento, sí, era
un móvil nuevo. Miré a mi tía sorprendida- Dios me encanta- dije
acercándome para porder darla un beso y abrazarla-
Así
estuvimos un buen rato de regalo en regalo. No paré ni un segundo de
dar besos y abrazos pues los regalos eran absolutamente perfectos.
Miré la hora, ya eran las cinco de la tarde.
-
Mamá podemos salir al jardín?- pregunté al ver que fuera brillaba
el sol- Tengo ganas de salir fuera.
-
Mi madre me miro – Claro – aceptó enseguida- Así podremos
jugar fuera a las cartas que seguro que tus abuelos se mueren de
ganas. - añadió-
Así
que todos salimos fuera. EL sol brillaba notablemente y calentaba
bastante. Montamos la mesa y sacamos las sillas. En muy poco tiempo
ya estaban todos sentados dispuestos a ganar a los abuelos que
jugaban muy bien y simpre ganaban a todos.
Mi
abuela como siemre se puso a repartir las cartas. De pronto oímos un
aleteo que se dirigía a nosotros. Me di la vuelta sorprendida y vi a
la lechuza de antes que venía hacia mi con algo en el pico. Cuando
ya estaba a escasos cm de mi se poso en mi brazo y me dejó caer lo
que parecía una carta en las piernas. Todos nos miraban sorprendidos
y reinaba un silencio absoluto. Por último la lechuzame dió un
picotazo amistoso en la mano y se fué volando. Acto seguido miré a
mis padres, ellos estaban tan sorprendidos como el resto. Entonces
fijé la vistaen el sobre que estaba sobre mis piernas, lo cogí con
las manos temblorosas. Lo miré con detenimiento, un extraños escudo
hacia de sello y con letras muy raras ponía HOWGARTS ESCUELA DE
MAGÍA Y HECHICERÍA. Con mucha curiosidad abrí el sobre con cuidado
y saqué una especie de pergamino. Estaba muy nerviosa, no entendía
lo que estaba pasando ni lo que significaba todo aquello. Por fin
desdobré el pergamino y lo leí con detenimiento.

Adjunto
a la carta iban dos circulares como las que me daban en mi colegio.
Una
parecía ser la aceptación en el colegio y las otras dos los
materiales que debería de llevar.
Revisé todo una y otra vez con detenimiento sin comprender nada de lo que ponía e intentando pensar con claridad.